
Llanto y pánico son signos de estrés postraumático.
A pocos días de que se cumplan 32 años del terremoto que dañó y transformó a la Ciudad de México, los recuerdos que muchas personas guardan del temblor siguen alterando sus emociones y provocándoles crisis de nervios y ansiedad que para muchos resultan incomprensibles.
Los expertos vinculan esta situación con el trastorno de estrés postraumático (TEPT), enfermedad que puede presentarse luego de vivir o ver eventos tan impactantes como la guerra, huracanes, terremotos, abusos físicos o accidentes graves.
El también llamado síndrome de estrés postraumático hace que el individuo se sienta estresado y con temor durante largo tiempo (aun cuando el peligro ha pasado), lo que afecta su vida y la de quienes le rodean.
El trastorno de estrés postraumático puede causar problemas como:
- Dificultad para dormir o pesadillas.
- Explosiones de ira.
- Sentimientos de preocupación, culpa o tristeza.
- Flashbacks o el sentimiento de que el evento está sucediendo nuevamente.
Estos signos pueden ayudarte a comprender el nerviosismo, llanto y hasta pánico que generó en algunas personas el sismo de 8.4 grados ocurrido la noche de este jueves 8 de septiembre de 2017 en varios estados, y que por su magnitud se considera como el más fuerte en los últimos 100 años en México.
Si naciste después del fatídico 19 de septiembre de 1985, quizá consideres exagerada o incomprensible la reacción emocional de alguna de tus tías, padres o abuelos; sin embargo es frecuente, de hecho, expertos aseguran que los síntomas de TEPT pueden permanecer largos años e incluso, acompañar al paciente de por vida.

A menudo, las emociones provocadas por el terremoto de 1985 permanecen de por vida.
Claro ejemplo de ello podemos verlo también Estados Unidos, donde 16 años después de los ataques a las Torres Gemelas en Nueva York (11 de septiembre de 2001), casi la mitad (48%) de las personas que participaron en el rescate de víctimas sufren hoy depresión, ataques de ansiedad y estrés postraumático.
Cabe señalar que el impacto psicológico de este tipo de eventos puede afectar a gente extremadamente sensible o empática (de cualquier edad). Los medios de comunicación, explican especialistas, pueden traumatizar a la gente con lo que muestran y, por tanto, contribuir a que personas que no estaban en el lugar de la tragedia sufran TEPT.
Afortunadamente, el trastorno de estrés postraumático puede manejarse y tratar de varias maneras, por lo que conviene que el afectado busque ayuda profesional para superar el problema.
Si quieres más información, te invitamos a leer Fenómenos naturales, fuente de estrés postraumático, donde encontrarás recomendaciones sobre el tema.
Recuerda, también, que como cualquier otra condición de salud mental, el amor y apoyo de seres queridos es de gran utilidad para que el individuo afectado pueda controlar las situaciones que le perturban.
















